El scroll genera cierto vértigo en la mayoría de las empresas y en los emprendedores. Ese desplazamiento, mayormente acelerado, de los dedos de los usuarios en la pantalla de los celulares o de las tablets, o en la ruedita del mouse, puede relegar al olvido, a veces incluso sin dejar huella, a la imagen de marca que los representa. Por eso, es vital tener en consideración elementos clave al momento de crear el diseño del logo.

En el caso de las páginas webs o blogs, el scroll permite que estas sean más intuitivas y fáciles de navegar. Y, además de contribuir a que sean más rápidas y atractivas para el usuario, fomenta la interacción. Pero, sin duda, las reinas del scroll por antonomasia son las redes sociales. La facilidad de mirar contenido tras contenido sin tener que apretar nada contribuye a que el usuario no abandone el sitio, una cualidad que termina convirtiendo al scroll en un arma de doble filo. La sobrecarga visual y de información es tan grande que tu post puede pasar de largo. El impulso constante en este deslizamiento termina siendo, la mayoría de las veces, automático. Una indicación que alerta y concientiza sobre la relevancia que tienen el valor del contenido y el diseño cuando se usan las redes sociales como vitrina de una empresa.

Facebook, LinkedIn, Instagram, Twitter o YouTube, entre otras, se han convertido en una herramienta imprescindible en la estrategia de marketing digital, y no tenerlas en cuenta es, prácticamente, condenarse a la invisibilidad. El aumento de visibilidad que reportan a las empresas ha terminado desechando la idea de que estas plataformas solo sirven para interacciones de carácter personal. Millones de usuarios entran a sus perfiles para buscar información relacionada con sus intereses, y cuando dan con una que llama su atención establecen contacto.

Estas interacciones permiten conocer las necesidades y gustos de los usuarios: el acceso a un número considerable de potenciales clientes. Con esta valiosa información se pueden crear campañas de publicidad para aumentar tu target. El uso de redes sociales reporta numerosos beneficios como la posibilidad de facilitar la comunicación con los usuarios y su posterior fidelización. Un proceso que va a actuar como un efecto dominó: si estos usuarios quedan satisfechos te recomendarán, y la posibilidad de compartir con la que cuentan las redes sociales permite que tu imagen de marca se extienda con rapidez. 

Asimismo, estas plataformas actúan como trampolín para que el público llegue a la página web, conozca a más profundidad los productos o servicios ofrecidos y también acceda a la tienda virtual para comprar. Pero como comentaba al principio del artículo, para que este efecto tan deseado se produzca es necesario que tanto el contenido de tus posts en las redes sociales como el diseño tengan en cuenta hasta el más mínimo detalle. Y uno de los pilares se centra en el diseño de logos.

El logo es la imagen de la empresa y representa sus valores, así que para dejarla fijada en la memoria del público y que este se decida a interactuar tiene que destacar. Toma nota de estas tres maneras para asegurarte de alcanzar este objetivo.

Que sea sencillo

Tienes que tener siempre presente que los usuarios se enfrentan a miles de propuestas. No eres el único que compite por ganar un lugar de preferencia en la mente del público. Por esto y por el scroll (no conviene olvidarlo), la imagen de marca que elijas para las redes sociales debe ser sencilla y funcional. Si te fijas en empresas reconocidas, como la propia plataforma de Twitter, verás que la predisposición a quitar texto cada vez se extiende más. En el caso de esta red social, se optó por dejar solo al pajarito. Una imagen que, sin lugar a dudas, está fijada en la memoria colectiva.

Refina tu paleta de colores

Sí, el color incide en las decisiones. Sitúate como usuario y te darás cuenta de que es cierto. Diversos estudios, con base científica, han demostrado que los colores despiertan diferentes emociones y entre ellas están el rechazo y la aceptación. La elección del color o colores en el diseño de logos debe  poner el foco en lo que se busca representar. ¿Qué emoción se relaciona con tu marca, tu producto o servicio? Si, por ejemplo, tu empresa está dedicada al sector de spas y de relajación, no creo que te convenga el uso de un rojo estridente o un naranja fluorescente.

Del mismo modo, tampoco conviene que recargues tu logo con muchos colores. Recuerda que la premisa es que sea sencillo y eficaz. Muchas empresas corporativas eligen el azul al momento de crear su imagen de marca. Transmite, serenidad, inteligencia y profesionalidad. Pero no es el único color que se alza como favorito, compite principalmente con el rojo, el negro y el naranja. La paleta de colores es amplia por eso debes asegurarte de elegir el indicado cuando realices tu estrategia de marketing digital.

Tiene que ser memorable

Para lograrlo, lo repito una vez más, tiene que ser fácil de recordar y generar una conexión entre tu marca y tu target. De esta forma, el público podrá relacionar con facilidad el logo con los productos o servicios que ofreces. Así que presta atención a los elementos que lo componen: la tipografía, en caso de que tenga y decidas mantenerla, las formas, el tamaño, etc. El resultado debe lograr que te diferencies de la competencia; debe ser único e impactante y para que sea memorable también es imprescindible que sea atemporal.

 

 

 

Gracias a Natalia Rosales, especialista en mercadeo digital y escritora independiente

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